Hace mucho tiempo nuestros abuelos y nuestros padres tenían una forma de vida completamente distinta a la que tienen los jóvenes de hoy en día. Sus necesidades de comunicación se basaban en la expresión verbal de palabras e ideas de persona a persona, y la forma de enterarse de los acontecimientos del día era, en un inicio, a través de los periódicos de la mañana siguiente. Uno se enteraba de la vida de los demás a través de reuniones con las amistades o con la propia familia, donde era difícil a veces disimular las apariencias y la sinceridad era mucho más notable cuando estaba presente.
Después llegó el auge de los medios de comunicación masiva; surgió el radio y después la televisión. En aquellos tiempos la comunicación empezó a ser mucho más gráfica y ponía a más de uno de nuestros sentidos a funcionar. De esta forma, las noticias y los acontecimientos importantes empezaron a llegar a las personas de manera más rápida y solo se necesitaba esperar a que llegara la hora del noticiario matutino para conocer los detalles de lo que estaba pasando en voz de los reporteros que daban su propio punto de vista sobre lo que se estaba informando. La comunicación interpersonal evolucionó ante el surgimiento del teléfono, donde solo bastaba con marcar un número telefónico para hablar con otra persona en cualquier parte del mundo y desde la comodidad del propio hogar.
Posteriormente surgieron las computadoras, que fueron un parteaguas en cuanto a tecnología se refiere, ya que estas automatizaron muchos procesos humanos y le dieron más facilidad y dinamisno a las actividades cotidianas de la mayoría de las personas. Con las computadoras llegó el internet, la gran red de información a la que no todos tenían (y siguen sin tener) acceso. Gracias al Internet, era posible acceder a la información casi de manera inmediata; la comunicación se transformó en comunicación móvil con la llegada de los teléfonos celulares y de los servicios de mensajería, donde solo bastaba con escribir con los botones del celular para transmitir un mensaje a un interlocutor y ya no era tan necesario transmitirlo de manera presencial ante la facilidad y comodidad que la mensajería instantánea representaba.
Tiempo después y ante la necesidad de buscar mayor dinamismo y más facilidad de convivencia social en la época de mayor auge tecnológico e informático, surgieron las redes sociales. Una red social básicamente se concibe como un «lugar en la red» donde se pueden combinar la interacción social con familiares y amigos y una fuente de información inmediata de todo tipo. Las redes sociales han permitido a las personas obtener una forma de comunicación nunca antes vista, donde uno puede plasmar su opinión con total libertad y comunicarse con diferentes personas y personalidades de todo tipo de ámbito, interactuando con sus propias opiniones o comentarios. Existen redes sociales de todo tipo y para cada tipo de personalidad o gusto; las hay para ver y compartir vídeos, fotos, mini cortos, imágenes, música, resultados y pronósticos deportivos, lugares para visitar, opiniones sobre restaurantes o bares, etcétera; y aunque existen redes para realizar esto de forma específica, es muy común que en muchas de ellas se puedan realizar todos estos tipos de actividades, lo que las convierte en una fuente muy completa y actualmente muy utilizada para la interacción con el «mundo exterior».
Muchos expertos en sociología opinan que las redes sociales (y la tecnología) han deshumanizado a las personas, que las han hecho perder esa sensiblidad innata para socializar y comunicarse en cada ser humano. Al contrario de la comunicación de persona a persona, en muchos casos las redes sociales han provocado que la comunicación entre los individuos se vuelva cada vez menos sincera y reflejando solo la parte «light» de la realidad, escondida detrás de la pantalla y del teclado.
Para concluir, la tecnología ha evolucionado de la misma forma que la humanidad, y como tal, esta nos debe permitir hacer la vida lo más fácil que se pueda sin dejar de perder ese sentido ético y responsable sobre lo que ocurre en el mundo. Las redes sociales en muchas ocasiones ayudan a crear y «despertar» conciencia en diversos aspectos y en diversos temas, lo que ha permitido alcanzar en algunos casos cambios tangibles en la sociedad. Entonces, yo creo, que el beneficio o el perjuicio que genere una red social depende del uso que se les de a estas y de la forma en como la gente que las usa está educada. Un usuario responsable de redes sociales siempre será el que mantiene un adecuado equilibrio entre su vida social y la tecnología, recordando siempre que todo exceso es perjudicial.
Y tú, ¿le das un uso responsable a tu opinión en redes sociales?.
